• Turismo - Lunes, 27 Marzo 2023

Deseado: Popurrí de bellezas naturales con notas históricas y una biodiversidad que invitan a la aventura

Todo el año, la posibilidad de viajar y conocer nuevos paisajes está latente. Para quienes se encuentran con su agenda limitada por compromisos laborales, están disponibles los feriados y fines de semana. Para quienes tienen más tiempo libre, los meses de octubre a abril son los ideales por la permanencia de las colonias de pingüinos de penacho amarillo en la ciudad de Puerto Deseado.

 

Esta urbe ubicada en el nordeste de la Provincia de Santa Cruz, que es parte del “Programa Destinos Turísticos Responsables” de la Nación Argentina invita a visitar este paradisíaco destino que está siempre a disposición de los viajeros. 

Durante los meses en que esta ave de penacho amarillo realiza sus propios periplos con destino a Buenos Aires, Uruguay y Brasil, igualmente la ciudad cuenta con un sinfín de atractivos que conocer o reconocer, que se suman a la permanencia de los pingüinos de Magallanes. Por esto, todo el año Puerto Deseado espera a los visitantes.

Desde el área de Turismo Municipal, un equipo de personas que aman su entorno recibe a los turistas para informar, guiar y entusiasmar con variadas expediciones a disposición de los exploradores que aprecian el contacto con la naturaleza y el quehacer de las comunidades sureñas.

Puerto deseado es un destino con entornos nativos que impulsan a conectarse y acceder a actividades al aire libre, como por ejemplo escalada, kayak y windsurf. Para los espíritus más tranquilos quizás el senderismo (trekking), o la observación de aves son opciones viables, explica la subsecretaria de Turismo Municipal, Jésica Gómez.

Cuenta la localidad con muchas aéreas protegidas con una gran biodiversidad. Esto permite elegir quizás la excursión de dos horas por la Reserva Provincial Ría Deseado, donde uno puede apreciar una gran cantidad de aves marinas, costeras terrestres; observar a las familias de toninas overas (que es uno de los delfines más pequeños), los lobos marinos de un pelo, y colonias de pingüinos de Magallanes. Esta ría es un lugar donde uno se sienta a tomar un mate o refrigerio y los pingüinos pasan por al lado, porque están tan acostumbrados a la presencia humana que el visitante se convierte en uno más de su colonia.

Después, se puede tomar rumbo hacia el Parque Interjurisdiccional Marino Isla Pingüino, donde anida el pingüino del penacho amarillo, que es la imagen representativa de la ciudad. Esta ave coexiste con el pingüino de Magallanes, con lobos marinos, elefantes marinos, skúas (ave depredadora), cormoranes, gaviotines, entre otros, lo que hace que se la denomine la Galápagos de la Patagonia. Cuando uno va a Isla Pingüino realmente se siente parte de la naturaleza, del entorno, y los guías te brindan toda la información y todas las sugerencias para mantener la condición natural de este entorno, para que uno pueda seguir experimentándolo y sobre todo preservarlo para las futuras generaciones.

Cuentan las crónicas que…

Puerto Deseado tiene muchísima historia que podría parece breve, desde una perspectiva galáctica, pero para nosotros es el registro de lo vivido por varias generaciones nucleadas en esta ciudad. Desde la llegada de navegantes como el portugués Fernando de Magallanes en 1520, aunque hubo muchos naufragios en las aguas turquesas de la ría, también arribaron ingleses, holandeses y franceses.

La recomendación estrella de las excursiones, y un imperdible lugar de Puerto Deseado, es el Museo de Arqueología Subacuática Mario Brozoski. Este cuenta la historia de la Corbeta Swift, que fue una embarcación que se hundió en 1770 en aguas de la ría. A través de las salas que uno va recorriendo en el museo, puede “navegar” en la historia, ver cómo era la vida a bordo, cómo fue el naufragio y, finalmente, cómo fue el descubrimiento de sus restos enmohecidos por el tiempo, pero con muy buen estado de conservación. Quizás lo más interesante es el trabajo de la arqueología subacuática realizado sobre la base de la curiosidad de un joven deseadense que logró maravillar a otras personas y especialistas.

No hay que olvidarse del edificio del Palacio del Ferrocarril que alberga dos museos: el Museo Ferroviario y el Museo del Pueblo. El Museo Policlínico también está en el mismo predio, y el vagón histórico Coche Reservado N° 502 está emplazado frente al Banco Nación.

Todos estos destinos cuentan la historia de los comienzos de Deseado, desde antes de que se fundara como ciudad, después lo más importante, lo que fue la bisagra para pasar de ser una colonia pastoril al crecimiento citadino se dio “gracias al ferrocarril”.

La ciudad ofrece una serie de circuitos guiados. Uno de ellos, denominado “De cara a la livertá”, cuenta los sucesos trágicos de los años 1920-1921, ocurridos durante la famosa lucha de los trabajadores rurales. Este circuito es autoguiado, aunque los aventureros que lo recorran también tienen la posibilidad de ser acompañados por un guía.

También está el “Derrotero del corsario”, que relata a través de seis postas la historia del Thomas Canvendish, corsario ingles que en 1586 bautizó al lugar con el nombre de Port Desire,  que finalmente devino en Puerto Deseado.

Los turistas podrán disfrutar de otro de los autoguiados, en el Circuito Interpretativo Ornitológico. Amantes de las aves visualizarán numerosas especies, unas sesenta de fácil avistaje, de un total de ciento veinte. También tienen el Paseo Temático La Leonesa que se encuentra en el corazón de la ciudad”, y está organizado por un grupo de artesanos y productores deseadenses.

Para prever el tiempo de recorrida de los paseos ofrecidos, Puerto Deseado es un lugar en el que, con cuatro o cinco días, se puede visitar bastantes sitios de interés. Hay excursiones a realizar no sólo cerca de la ciudad, sino también en puntos más alejados como el camino costero que es parte de la Reserva de la Ría Deseado.

La diversidad de espacios al aire libre atrae los ojos y la intención de los exploradores lugareños y extranjeros. Algunas de las ofertas te las contamos a continuación.

La Gruta de Lourdes

El santuario de la Gruta de Lourdes está a unos 15 kilómetros del casco urbano, sobre la Ruta Nacional 281, luego de acceder por un desvío del camino de ripio de 3 kilómetros. Es para los visitantes que prefieren el turismo religioso, o que simplemente buscan experimentar un momento de contemplación, de conexión, de mística. Si la idea es llegar a un ambiente con mucha energía, esta es la elección más recomendable.

La Gruta está enclavada en el Cañadón de las Bandurrias, donde se pueden ver paredones rocosos de más de 20 metros de altura. Hay una cascada que suele ser natural en época de lluvias, o artificial a través de un sistema electrónico si es necesario. En este espacio hay mucha cartelería relacionada con la Virgen que da nombre al sitio, y en ella se pueden leer oraciones en diferentes idiomas, ver un pesebre, el Vía Lucis que está dentro del santuario.

Es un lugar con una alameda muy vistosa, con flores autóctonas y con otras introducidas que hacen del lugar algo muy especial.

Cabo Blanco

Además, uno de los puntos con atractivo turístico es la Reserva Natural Cabo Blanco que está a 88 kilómetros de la ciudad.

Esta reserva tiene un faro centenario, la salina cuya producción se explotó a principio del siglo pasado, y quedan los vestigios de lo que supo ser un poblado bastante importante.

Para resaltar de Cabo Blanco está su apostadero de lobos marinos de dos pelos, que es el apostadero continental más grande de la provincia, y un área protegida imperdible para visitar es el Parque Provincial Natural Monte Loayza, uno de los apostaderos de lobos marinos más grande del mundo.

Palacio Ferroviario

El edificio es íntegramente de piedra, toda la utilizada en las edificaciones es piedra del período jurásico. Esta lleva el nombre de ignimbrita, y el ser de tipo volcánico es lo que le da la característica distintiva a la arquitectura de Puerto Deseado.

Más allá de la típica construcción de chapas acanaladas, la piedra volcánica está presente porque fue trabajada a principios del siglo pasado, alrededor de 1909, cuando llegaron los trabajadores del ferrocarril, que eran picapedreros yugoslavos, rusos y croatas.

El edificio ferroviario es un edificio de un estilo inglés. Es muy grande, imponente, porque el proyecto original era unir Puerto Deseado con el Parque Nacional Nahuel Huapi, y esto significaba atravesar toda la Patagonia. Este plan quedó trunco, sólo se alcanzaron a construir 283 kilómetros, pero entre los testimonios prueba de esta idea de unir la Patagonia está este magnífico edificio.

Otras expresiones de la arquitectura típica deseadense, construidas con la misma materia prima, es el edificio del Banco Nación. También, hay distintas tumbas en el cementerio local trabajadas con piedra labrada a mano, y, algunas viviendas y negocios en la ciudad.

Además, las alcantarillas se suman al paisaje brindándole un poco más de encanto. Fueron realizadas por el Ferrocarril para poder ganar terreno, y para que pudieran correr las vías del tren. Se las puede ver de distintos tamaños; algunas están cercanas a la ciudad. “Una de las más bonitas es la que se encuentra en el Cañadón Veneciano, o como lo conocemos todos, Cañadón del 5, porque justamente está en el kilómetro 5 del Ferrocarril”.

Astroturismo: Mensaje de las constelaciones

Desde el área de Turismo Municipal, organizaron paseos de astroturismo. Es una actividad donde uno pone todos sus sentidos, para poder conectarse desde otra manera con lo natural, poder aprender de los astros, de las constelaciones. Y cuando hacemos astroturismo siempre vamos al camino costero. Estamos muy cerca de un conjunto de tres islas, que son la Isla Larga, Isla Quiroga y la Isla Quinta, donde hay apostadero de lobos marinos y de pingüinos de Magallanes. Esta experiencia de poder estar a oscuras iluminados por los astros, pero escuchando la fauna autóctona es realmente algo que vale la pena vivir.

Los sabores

Un lugar no menos relevante es el de la gastronomía típica deseadense. Deseado es una ciudad costera, por lo que poseen una carta gastronómica que incluye rabas y langostinos, frutos de mar, merluza, robalo, pejerrey, y otros.  Además, se elabora un producto característico, las barritas de surimi que son muy ricas, se exportan al exterior y también se pueden conseguir en comercios locales de estos productos.

Experiencia de campamento

Un sitio que también tiene muchísima historia, se denomina Campamento Darwin. Está ubicado a 42 kilómetros del centro, casi al final de la ría, en la estancia "Cerro del Paso", y es el lugar donde acampo el naturalista inglés Charles Darwin, en la navidad del diciembre de 1833. Este singular hecho quedo plasmado y documentado en los dibujos de Conrad Martens, que era el dibujante que acompañaba a Darwin a bordo del navío HMS Beagle, que estaba capitaneado por Robert Fitz Roy.

Si el visitante se para en este lugar podrá ver que está todo tal cual lo dibujo Martens, porque no ha sido tocado por la mano del hombre, entonces se observa la piedra triangular de Darwin, el cañadón, hasta los mismos arbustos. Es como viajar al pasado y se puede apreciar lo mismo que lo maravilló y que formó parte de unos de sus libros.

La ruta elegida

Una vez llegados a la ciudad, de regreso de las excursiones elegidas, si no investigaron con anticipación, a través de las rutas de internet, porque usted es de los viajeros que aprecian una cuota de sorpresa y adrenalina, pueden acercarse a la Oficina Turismo, ubicada en el Centro de Puerto Deseado, en San Martín 1137, y allí podrán consultar los posibles destinos.

 

Fuente: AMA Santa Cruz.

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